Alas perdidas, sueños sin mañanas
Modelo: Zazu – Maquillaje: Raquel Álvarez
Arthur Rimbaud es sin ningún lugar a dudas uno de mis autores de cabecera y poetas favoritos. Enfant Terrible, poeta maldito, rebelde, indómito… cuando Zazu contactó conmigo y vi su perfil fue el autor en el que pensé para inspirarme, porque creo que hay algo de Rimbaud en ella.
Zazu es una modelo a la que le auguro gran proyección. No se asusta ante nada, todo lo hace fácil, y tiene un gran potencial.
Me inspiré en el trabajo de dos magníficos artistas expresionistas que han producido obras de gran erotismo: El pintor de principios del siglo XX Egon Schiele, y un fotógrafo al que admiro: AKif Hakan. Ambos tienen en común algo que me fascina particularmente: La alta carga de tensión emotiva que reflejan sus obras, y que se transforma en erotismo.
Así que decidí abordar el proyecto desde la vida interior del personaje, cándido y rebelde al mismo tiempo, enfrentándole a su propia soledad, al alcohol, a sus propios sueños.
Hicimos la sesión en dos partes, la primera en exteriores, donde nos llovió (es la tercera vez que intentó hacer fotos en este sitio y nos llueve) y donde usé un esquema con un solo flash rebotado para dar volumen y presencia al personaje. Como la temperatura de color del cielo era bastante elevada, los 5000K del flash quedan incluso cálidos. Soplaba el aire tan fuerte que hubiéramos podido volar como Mary Poppins. La segunda parte la hicimos en interior, ya calentitos, para emular “la casa” del personaje donde queda sólo y se enfrenta a sí mismo. El maquillaje, a cargo de Raquel Álvarez, fue acertado e impoluto. Un trabajo excelente a mi juicio.
Una vez finalizada la primera historia, aprovechamos para realizar una segunda parte de estética más fetish y menos conceptual, con un esquema habitual de 3 flashes con uno directo de recorte. Empezaron a surgir ideas que el tiempo no nos dejaría probar, así que cuando acabamos la sesión nos quedamos con la idea de continuar otro día, porque puedo asegurar que merecerá la pena.
Caperucita Caperucita… ¿Dónde vas, Caperucita?
De todos es conocido el personaje del cuento que Charles Perrault inmortalizara a finales del S.XVII. Tras la sesión de “Inocencia Salvaje” con Mery, me quedé con la idea rondando en la cabeza de “tengo que hacerle una sesion de Caperucita”, y busqué la forma de llevarla a cabo.
Quería realizar una nueva reflexión sobre el cuento sin traicionar la idea original, dándole un matiz erótico, pero sin caer en tópicos (Caperucita porno, lobo chico malo, etc, etc.) Así que nos dirigimos a un monasterio abandonado allá por Guadalajara, y tras un camino bordeando las lindes de un riachuelo cargado con flashes, pies de estudio, paraguas y demás, y rodeado de innumerables insectos y moscas pegajosas, llegamos a nuestro destino.
Un amiguete me había hablado del “idílico” paseo hasta el monasterio, pero para mí fue un suplicio de calor y bichos que continuamente me tenía que quitar de encima a manotazos. Cuando se lo conté, se partía y me llamaba “urbanita”.
El lugar era todo un poema, sólo había un punto de acceso porque actualmente tiene peligro de derrumbe, y habían bloqueado el resto de accesos. Explorando las ruinas, descubrí en una de las alas del monasterio una especie de habitación alargada y negra como la boca del infierno, por la que entraba una luz tenue y mortecina a través de un ventanuco al fondo de la estancia que era rápidamente absorbida por la profunda oscuridad. En su interior las moscas zumbaban con una furia que yo hasta ese momento sólo había oído en las películas de terror. Estoy convencido de que había al menos un cadáver allí dentro. Afortunadamente no lo vi, sólo espero que no fuera de un humano.
Y en este paraje hicimos la sesión, comenzando en los alrededores del monasterio y terminando, ya sin luz apenas, en el interior. La vuelta por el camino sin luz y con unas linternitas de led fue toda una odisea cómica, teníais que ver a Diana, la maquilladora, saltando ante las arañas gigantes que se cruzaban ante sus chanclas…
La reinterpretación de nuestra historia gira en torno a la figura del lobo, por lo demás ausente en la sesión. ¿Quién es el lobo? Hay que tener en cuenta que la posición de la mujer en el siglo XXI no es la misma que en el XVII, así que no me quería centrar tanto en el “chico peligroso” del cuento original como en las situaciones desconocidas, el peligro original del cuento sobre el bosque, en este caso trasladado al monasterio.
Así que creamos una Caperucita alegre, erótica y juguetona que corretea y juega cándidamente por las lindes del campo, pero que cuando se echa la noche encima se va, insensata, por un camino oscuro, desconocido, quedando en el interior del monasterio con un final incierto… ¿Dónde va Caperucita? Que cada uno piense lo que quiera.
En el apartado técnico, usé un esquema de dos flashes con CTO y CTB en contraluz respectivamente, lo que se observa sobre todo en las últimas fotos, que proporciona a las fotos una apariencia como de “ilustración de cuento” realzada por el colorido de la luz.
Para acompañar la sesión en la web, he usado un poema de Gabriela Mistral.
Y la guinda del pastel es una melodía compuesta especialmente por Fernando Guggiana para la ocasión ¡Todo un lujo!
¡Espero que os guste!
Latidos inciertos, bocanadas calientes

Modelo: Mary Jo
Para mí el fetichismo es más una emocionante experiencia estética que un modo de vida, lo que me permite una visión externa y centrada en el trabajo fotográfico por encima del concepto.
Y con Mary Jo, conseguí hacer realidad una sesión que hacía tiempo que tenía en mente y tenía muchas ganas de realizar. Mary Jo es una modelo seria y fiable, una persona con las ideas claras, que no se arredra ante los obstáculos y con un gran empuje. Ésto hace que trabajar con ella sea siempre una garantía de calidad, y que el fotógrafo pueda enfrentarse a un proyecto con la seguridad de que la modelo va a responder, algo que es muy de agradecer.
Para esta sesión quería que la modelo proyectara una actitud muy agresiva, y contextualizar las fotos con ciertos signos que tienen una simbología repleta de significado y gran raigambre en el mundo occidental (las cruces pintadas del fondo) aunque también son un guiño sutil a la obra de Tàpies, de una fuerza apabullante. (Apunte para futuras sesiones: trabajar más en esta estética…)
Considero ésta una sesión con fuerza, y una puerta conceptual al mundo fetish dentro de una estética minimalista. Para el procesado acentué el virado pare reforzar así el concepto fetish.
El texto que usé en la web y el título que da nombre a la sesión están sacados del poema Corazón Negro, publicado en el libro de Vicente Aleixandre “La destrucción o el amor”. Tal vez pueda parecer que un poeta tan intenso con el amor como Aleixandre está fuera de lugar, pero sus poemas tienen mucha fuerza, y ligar, como hace él, el amor a la destrucción, o como en este caso rebosando una sensualidad casi animal, me pareció que convertían sus palabras en el complemento ideal para la sesión. El poema no tiene desperdicio:
Corazón negro.
Enigma o sangre de otras vidas pasadas,
suprema interrogación que ante los ojos me habla,
signo que no comprendo a la luz de la luna.Sangre negra, corazón dolorido que desde lejos la envías
a latidos inciertos, bocanadas calientes,
vaho pesado de estío, río en que no me hundo,
que sin luz pasa como silencio, sin perfume ni amor.Triste historia de un cuerpo que existe como existe un planeta,
como existe la luna, la abandonada luna,
hueso que todavía tiene un claror de carne.-Aquí, aquí en la tierra echado entre unos juncos,
entre lo verde presente, entre lo siempre fresco,
veo esa pena o sombra, esa linfa o espectro,
esa sola sospecha de sangre que no pasa.¡Corazón negro, origen del dolor o la luna,
corazón que algún día latiste entre unas manos,
beso que navegaste por unas venas rojas,
cuerpo que te ceñiste a una tapia vibrante!
BalaNegra en el mercado norteamericano
Hace unos días os avancé que os contaría algo respecto a la sesión pin-up que hice con Sandra Sánchez.
Y como lo prometido es deuda, y ahora que ya está el contrato firmado, puedo desvelar el secreto: La empresa PSP Tubes Emporium ha contactado conmigo porque quieren vender fotografías de mis sesiones pin-up.
Debo decir que esta empresa trabaja con fotógrafos e ilustradores tan reputados dentro de este estilo como Robert Alvarado, Keith Garvey, Edward Reed o Marco Guaglione. De hecho, sigo el trabajo de algunos de ellos desde hace tiempo. Me puse en contacto con Robert Alvarado para saber qué tal con esta empresa. Robert me respondió inmediatamente, y como su respuesta fue positiva me he lanzado.
Para mí, desde luego, es un honor que se hayan fijado en mi trabajo y poder compartir espacio con artistas de semejante nivel.
Lamentablemente la mayoría de las sesiones que tengo en la web son de carácter promocional, así que no estaba contemplada la venta de las fotos cuando hicimos el contrato. Por el momento he contactado con Sandra, que me ha dado el visto bueno, para ir probando. Así que nada ¡A la conquista de las Américas!
Si queréis ver las fotos mías a la venta están aquí:
No hay sólo andar, también silencio, en tu reloj…
Modelo: Victoria Bàthory – Maquillaje: Roxana Carrasco
Sin duda alguna, en mi opinión, una de las sesiones en las que Roxi, la maquilladora, ha hecho uno de sus mejores trabajos.
La idea de la sesión era utilizar un atrezzo de inspiración Steampunk como base para realizar una serie con tintes expresionistas. Contacté con Victoria, que además de posar se encargó de todo el estilismo incluyendo sus goggles (las gafitas.) La historia comienza en exteriores, en la calle, donde se observa al personaje con el elemento recurrente del reloj con una actitud introspectiva. Luego pasamos al portal y al interior de una habitación, como si siguiéramos al personaje en su intimidad, mostrándonos un interior reflexivo, melancólico y erótico. Utilizamos algunos poemas de Stéphane Mallarmé para inspirarnos, aunque el texto que finalmente publiqué en la web es un recorte de un poema de Joseph Brodsky, pero que me parecía que encajaba perfectamente con la sesión.
Técnicamente me enfrenté a ciertos retos, como iluminar la habitación teniendo en cuenta que el espacio era muy pequeño y que obviamente no podían salir los flashes. Para ello usé dos flashes con un pie de estudio y un gorillapod, un CTO de 1/4, y un CTB de 1/4 para la luz de recorte. Luego tuvimos la suerte de que en la habitación había un ventilador que pudimos usar y creó un efecto interesante en el pelo que se ve perfectamente en las fotos 8 y 9 de la serie. En el portal en que nos colamos para hacer las fotos el problema era el contrario, el espacio hasta el techo era muy alto y con recovecos, y rebotar la luz dirigiéndola a Victoria era difícil, pero también lo conseguimos.
En la sesión predominan, sobretodo en la segunda parte, los tonos ocres y sepias, con ello se ha pretendido también realzar la estética retrofuturista.
Inocencia Salvaje
Modelo: Mery – Maquillaje: Silvia Gil
La vida es un cúmulo de sensaciones, y nada mejor que vivirlas intensamente, como en esta sesión de corte erótico, aunque no un erotismo precisamente convencional.
Mery es una modelo con la que rápidamente establecí una especie de comunión creativa. Mantuvimos una entrevista previa a la sesión en la que, como en un brainstorming, estuvimos compartiendo ideas desbordando imaginación, y el resultado a la hora de hacer la sesión lo podéis observar como siempre en mi web.
Fue una sesión francamente divertida que a mí me resultó particularmente emocionante porque me encantó trabajar con las ideas de los dos, aportando y sumándonos, multiplicando los resultados. Al final, aunque no me resultó fácil, he seleccionado las fotos que considero más interesantes para “retratar” los diferentes perfiles del personaje que interpretó Mery en la sesión, que básicamente muestra tres facetas diferentes:
Una primera se trata de una especie de “enfant terrible“, una chica descocada y caprichosa, traviesa, inconsciente, ingenua, inmadura, malcriada y un poco loca, que no se queda contenta ni cuando la regalan una piruleta gigante, a la que sólo se le ocurren trastadas, como freír unos tiernos patitos en una sartén, o levantarse la falda y enseñarnos sus braguitas con cara de pilla (muy erótico y muy fetish…)
La segunda cara del personaje es cuando se transforma en una lolita morbosa y depravada, una jovencita atractiva y viciosa, peligrosa como muestra con el hacha. La clase de chica que sólo te pedirá que corras riesgos innecesarios para conseguirla, pero tan inconsciente como la anterior, como muestra con las botellas de alcohol en sus manos, o dando de beber al muñeco-bebé como si fuera un biberón. Destila morbo, con gestos mucho más provocativos y conscientes, nos seduce con su mirada y una actitud muy directa, hasta el punto de que nos ofrece sus bragas retadora.
La tercera es la de muñequita. Cuando vi el vestido puesto sobre Mery me quedé impresionado, porque no me esperaba ni por asomo el “efecto muñequita”, resaltado por el excelente maquillaje que le hizo Silvia, y que utilizamos para huir del rol de “muñequita inerte” y transformarlo en un muñequita mucho más erótica sin caer en tópicos, con una expresión más neutra, misteriosa, y plástica.
Toda la sesión exhibe un colorido fuerte e intenso, como corresponde a esta locura de sensaciones alegres, brillantes, intensas y cuasiadolescentes.
Noche de ti, semilla andrógina (versión b/n)
Allá por diciembre de 2010, hace ya casi un año, hice una sesión con Eva Poza, una persona extraordinaria y sorprendente, y altamente recomendable para trabajar con ella.
Aunque publiqué la sesión en su momento, me ha dado por probar con un procesado diferente, un blanco y negro muy duro. El resultado me ha gustado porque como en la foto que podéis ver, el extraño personaje andrógino que interpreta Eva parece mucho más transparente a nuestros ojos, con un punto inequivócamente varonil y canalla y que al mismo tiempo contrasta con sus labios brillantes, carnosos y atractivos de mujer.
La sesión comienza con una imagen tomada desde detrás de las escaleras del local, aunque el efecto es como si observásemos a Eva a través de una ventana. La idea es transmitir la sensación de “voyeur” u observador-descubridor al espectador, aunque luego en las fotos se adivina que la modelo es totalmente consciente del fotógrafo, hasta el punto de que la tercera foto de la serie es de una agresividad y erotismo particular.
Luego continuamos con algunos elementos fetish recurrentes en mi fotografía como las cuerdas, añadiendo además un collar en el cuello de Eva, para dar paso a lo que sería otra parte independiente y bien diferenciada de la sesión, la del andrógino, donde Eva desata su potencial actuando con gestos típicamente masculinos y vulgares: provocación, piernas abiertas en relax, cierta chulería, gestos obscenos… realmente disfruté mucho.
Como inspiración durante la sesión usé el poema “Paz” de Bukowski, os transcribo un par de estrofas:
No hay guerra
No hay infierno.
Luego él levanta su botella
De cerveza.Es verde,
Se la lleva a los labios
Le da un sorbo.Ella tiene el codo derecho
Apoyado sobre la mesa
Y en la mano Sostiene la cuerda
Entre el pulgar y El índice




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