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La noche es blanca y el amanecer unos cuantos versos ateridos

29 marzo, 2013 Deja un comentario
La noche es blanca y el amanecer unos cuantos veros ateridos

La noche es blanca y el amanecer unos cuantos versos ateridos

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

“El que no ve”, por Leopoldo María Panero (1980)

No hay líneas que mejor expresen lo que quería construir con esta serie fotográfica.

Como si de alguna manera la imagen limpia y clara de la modelo, o su propia sexualidad, fuera ensuciada por la mirada del observador, o por una especie de “préstamo” de fotos de alguien de abierta zafiedad. Contrastar la imagen dulce y sensual de Mery con esa rudimentaria suciedad de la foto (el “barro de la vida” ). La propia abstracción del blanco y negro, las manchas borrosas, y las ataduras realizadas por Dave, como metáfora oscura y represiva, hacen el resto, sobrepasando la estética fetish de las fotos.

No quiero extenderme mucho más con explicaciones que, creo, quedan más que superadas con las palabras de Panero.

El título de la sesión “La noche es blanca y el amanecer unos cuantos versos ateridos” está extraído de unos versos del poema “París” de Leopoldo María Panero. Nadie mejor que él para viajar a ese lado oscuro y tormentoso del ser, nadie mejor para transmitir la confusión y la oscuridad que quería que reinara en la serie, sin miedo de escupir sobre las propias fotos en aras de esa visión poética que en ocasiones da incluso miedo bajo su severa honestidad.

Espero que os guste.

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Transcifixión

20 septiembre, 2012 Deja un comentario

Mery crucificada por BalaNegra
Modelo:  Mery – Maquillaje:  Raquel Álvarez

Cada sesión es una divertida aventura, y ésta fue otro satisfactorio viaje a un mundo paralelo.

La crucifixión  llevaba tiempo rondándome la cabeza. Pero no quería caer en el tópico de la mujer desnuda crucificada, ni en la crítica fácil religiosa. Quería referirme al simbolismo del sacrificio, del holocausto (en su acepción segunda según la RAE, un acto de abnegación que se realiza por amor…)

Mery me pareció la modelo ideal para esta sesión, es una persona seria en quien se puede confiar, y además le gusta experimentar con conceptos artísticos diferentes, sin miedo a arriesgar.

Para las ataduras, conté de nuevo con Dave Cuerdablanca. Debo reconocer que el tiempo se nos fue volando y apenas tuvo tiempo de trabajar, pero nos desquitaremos en una sesión posterior.

Una vez más la idea es presentar al personaje desde fuera, en la calle, para acompañarle más allá de sus pensamientos y sus sueños. Y, como en ocasiones anteriores, una sorpresita para el final, muy metafórica en lo que al “holocausto” se refiere.

Técnicamente nos enfrentamos a varios retos diferentes. Por un lado en exteriores, la hora en torno al mediodía, que resolvimos buscando la sombra y con reflector y difusor. Por otro lado, en la habitación donde hicimos las fotos la luz era claramente insuficiente y no destacaba a la modelo, así que improvisé un snoot con cartulina negra para resaltarla, y puse un exposición larga para captar la luz ambiente mortecina, y a la vista están los resultados.

El maquillaje y el peinado, a cargo de Raquel Álvarez, los detallistas podéis verlo perfectamente en algunos primerísimos planos.

Nos inspiramos en la poesía de Alejandra Pizarnik, una poetisa argentina admiradora de Rimbaud y Mallarmé, dos poetas en cuyos escritos también nos hemos inspirado anteriormente.

El título es una mezcla de las palabras  “Crucifixión”, y “Trans” de “transformación” o “trans” en su acepción sexual, es decir el cambio de sexo. Las razones, las veréis  en la sesión.

Espero que la disfrutéis.

Caperucita Caperucita… ¿Dónde vas, Caperucita?

19 marzo, 2012 1 comentario

De todos es conocido el personaje del cuento que Charles Perrault inmortalizara a finales del S.XVII. Tras la sesión de “Inocencia Salvaje” con Mery, me quedé con la idea rondando en la cabeza de “tengo que hacerle una sesion de Caperucita”, y busqué la forma de llevarla a cabo.

Quería realizar una nueva reflexión sobre el cuento sin traicionar la idea original, dándole un matiz erótico, pero sin caer en tópicos (Caperucita porno, lobo chico malo, etc, etc.) Así que nos dirigimos a un monasterio abandonado allá por Guadalajara, y tras un camino bordeando las lindes de un riachuelo cargado con flashes, pies de estudio, paraguas y demás, y rodeado de innumerables insectos y moscas pegajosas, llegamos a nuestro destino.

Un amiguete me había hablado del “idílico” paseo hasta el monasterio, pero para mí fue un suplicio de calor y bichos que continuamente me tenía que quitar de encima a manotazos. Cuando se lo conté, se partía y me llamaba “urbanita”.

El lugar era todo un poema, sólo había un punto de acceso porque actualmente tiene peligro de derrumbe, y habían bloqueado el resto de accesos.  Explorando las ruinas, descubrí en una de las alas del monasterio una especie de habitación alargada y negra como la boca del infierno, por la que entraba una luz tenue y mortecina a través de un ventanuco al fondo de la estancia que era rápidamente absorbida por la profunda oscuridad. En su interior las moscas zumbaban con una furia que yo hasta ese momento sólo había oído en las películas de terror. Estoy convencido de que había al menos un cadáver allí dentro. Afortunadamente no lo vi, sólo espero que no fuera de un humano.

Y en este paraje hicimos la sesión, comenzando en los alrededores del monasterio y terminando, ya sin luz apenas, en el interior. La vuelta por el camino sin luz y con unas linternitas de led fue toda una odisea cómica, teníais que ver a Diana, la maquilladora, saltando ante las arañas gigantes que se cruzaban ante sus chanclas…

La reinterpretación de nuestra historia gira en torno a la figura del lobo, por lo demás ausente en la sesión. ¿Quién es el lobo? Hay que tener en cuenta que la posición de la mujer en el siglo XXI no es la misma que en el XVII, así que no me quería centrar tanto en el “chico peligroso” del cuento original como en las situaciones desconocidas, el peligro original del cuento sobre el bosque, en este caso trasladado al monasterio.

Así que creamos una Caperucita alegre, erótica y juguetona que corretea y juega cándidamente por las lindes del campo, pero que cuando se echa la noche encima se va, insensata, por un camino oscuro, desconocido, quedando en el interior del monasterio con un final incierto… ¿Dónde va Caperucita? Que cada uno piense lo que quiera.

En el apartado técnico, usé un esquema de dos flashes con CTO y CTB en contraluz respectivamente, lo que se observa sobre todo en las últimas fotos, que proporciona a las fotos una apariencia como de “ilustración de cuento” realzada por el colorido de la luz.

Para acompañar la sesión en la web, he usado un poema de Gabriela Mistral.
Y la guinda del pastel es una melodía compuesta especialmente por Fernando Guggiana para la ocasión ¡Todo un lujo!

¡Espero que os guste!

Inocencia Salvaje

17 octubre, 2011 Deja un comentario
Mery by BalaNegra

Inocencia Salvaje

Modelo: Mery – Maquillaje: Silvia Gil

La vida es  un cúmulo de sensaciones, y nada mejor que vivirlas intensamente, como en esta sesión de corte erótico, aunque no un erotismo precisamente convencional.

Mery es una modelo con la que rápidamente establecí una especie de comunión creativa. Mantuvimos una entrevista previa a la sesión en la que, como en un brainstorming, estuvimos compartiendo ideas desbordando imaginación, y el resultado a la hora de hacer la sesión lo podéis observar como siempre en mi web.

Fue una sesión francamente divertida que a mí me resultó particularmente emocionante porque me encantó trabajar con las ideas de los dos, aportando y sumándonos, multiplicando los resultados. Al final, aunque no me resultó fácil,  he seleccionado las fotos que considero más interesantes para “retratar” los diferentes perfiles del personaje que interpretó Mery en la sesión, que básicamente muestra tres facetas diferentes:

Una primera se trata de una especie de “enfant terrible“, una chica descocada y caprichosa, traviesa, inconsciente, ingenua, inmadura, malcriada y un poco loca, que no se queda contenta ni cuando la regalan una piruleta gigante,  a la que sólo se le ocurren trastadas, como freír unos tiernos patitos en una sartén, o levantarse la falda y enseñarnos sus braguitas con cara de pilla (muy erótico y muy fetish…)

La segunda cara del personaje es cuando se transforma en una lolita morbosa y depravada, una jovencita atractiva y viciosa, peligrosa como muestra con el hacha. La clase de chica que sólo te pedirá que corras riesgos innecesarios para conseguirla, pero tan inconsciente como la anterior, como muestra con las botellas de alcohol en sus manos, o  dando de beber al muñeco-bebé como si fuera un biberón. Destila morbo,  con gestos mucho más provocativos y conscientes, nos seduce con su mirada y una actitud muy directa, hasta el punto de que nos ofrece sus bragas retadora.

La tercera es la de muñequita. Cuando vi el vestido puesto sobre Mery me quedé impresionado, porque no me esperaba ni por asomo el “efecto muñequita”, resaltado por el excelente maquillaje que le hizo Silvia, y que utilizamos para huir del rol de “muñequita inerte” y transformarlo en un muñequita mucho más erótica sin caer en tópicos, con una expresión más neutra, misteriosa, y plástica.

Toda la sesión exhibe un colorido fuerte e intenso, como corresponde a esta locura de sensaciones alegres, brillantes, intensas y cuasiadolescentes.